La Renovación Carismática Católica es una corriente de gracia suscitada por el Espíritu Santo como respuesta al Concilio Vaticano II, para la renovación de la Iglesia.
Elementos característicos lo constituyen la oración y los cánticos de alabanza, los Grupos de Oración, el Bautismo en el Espíritu y la vivencia de la acción carismática extraordinaria del Espíritu Santo.
Entre los frutos más exquisitos que se aprecian en los que participan en sus actividades están: Renovación de la vida de oración, la lectura gustosa y frecuente de las Sagradas Escrituras, participación asidua en la vida sacramental, el compromiso alegre de sus miembros con la evangelización, y el llamado a la santidad, fidelidad al Santo Papa, adhesión y colaboración con los Obispos y una filial devoción a la Santísima Virgen María.
